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Mariana Ferrarelli: “La alfabetización en datos literalmente nos abre los ojos”

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Entrevista

mSchools
Si bien sabemos que leer, escribir y saber matemática no son los únicos conocimientos que definen a una persona 'alfabetizada', nos preguntamos qué conocimientos son necesarios para aprender, trabajar y vivir hoy en día en una sociedad que ya es digital hace décadas.
Mariana Ferrarelli
Esta es una gran pregunta, diría que es La Pregunta, así con mayúscula, porque en principio cada sociedad en los diferentes momentos de su desarrollo define una serie de conocimientos, valores y competencias que conforman los saberes básicos para poder participar activamente de la vida económica, social y cultural.

En la actualidad, y especialmente a partir de la pandemia, se aceleró la digitalización de la vida cotidiana y por lo tanto se modificó la naturaleza de esos saberes y habilidades que necesitamos para desempeñarnos con cierta eficacia en los intercambios cotidianos.

Personalmente me interesa hablar de alfabetismos aumentados para referirme a un conjunto de sensibilidades, intuiciones, competencias y conocimientos que necesitamos diariamente para interactuar con otros y otras tanto en plataformas digitales como en la vida diaria analógica. El cambio tecnológico y la aceleración que produce la sobreabundancia de información generan preguntas sobre cuánto de ese cambio nos arrastra irremediablemente, y cuánto de eso podemos cuestionar, resistir e incluso interpelar desde la cultura local de cada comunidad, desde cada escuela y desde cada aula.

Que algo sea nuevo no significa necesariamente que sea mejor de lo que ya teníamos, por eso vale detenerse a pensar y poner en contexto las mutaciones que prometen las plataformas. La sola idea de detenernos a reflexionar es una habilidad que se ejercita y se decide. Empoderarnos como usuarios eligiendo en qué entornos participar y por qué, decidir sobre cómo llevar adelante nuestras interacciones, qué contenidos leer o ver más allá de la regulación algorítmica son ejercicios que se desarrollan en colectivo y de manera consciente en la cotidianidad. En todos los casos se trata de aprendizajes que se construyen gradualmente y que ponen en juego lo viejo y lo nuevo y las posibles asociaciones que se establecen subjetivamente y en un contexto situado y específico.

Enseñar y aprender, trabajar o interactuar en los nuevos escenarios ultradigitalizados implica incorporar conocimientos técnicos de tipo instrumental, pero también autorregular nuestra subjetividad para responder de manera emocionalmente responsable a los estímulos permanentes y a la sobrecarga de mensajes. Los alfabetismos aumentados se proponen como una articulación entre competencias de variado tipo: sociales, cívicas, expresivas, lúdicas, en datos, narrativas e informacionales. Por ejemplo, la alfabetización en datos viene cobrando mucha relevancia en los últimos años, y con la pandemia esto quedó en evidencia.
mSchools
¿Cómo definirías la alfabetización de datos y por qué es importante incorporar esta perspectiva en el aula? ¿Qué reflexiones se desprenden?
Mariana Ferrarelli
Para pensar qué es la alfabetización en datos a mi particularmente me gusta mucho la definición de Carolina Gruffat que señala que la alfabetización en datos implica "acceder, interpretar, evaluar críticamente, manejar y usar los datos con sentido ético" y que además incluye un conjunto de habilidades transversales que exceden lo meramente técnico incluyen habilidades socioemocionales y cognitivas. Es decir, que la sociedad datificada requiere de sujetos empoderados que fortalezcan sus aprendizajes y se animen a entender la realidad en sus múltiples dimensiones, con la complejidad y las dificultades que eso conlleva; sujetos no siempre alineados con las últimas tendencias y, en algunos casos, resistiendo los embates de la infoxicación, la aceleración y las noticias falsas.
A partir de aquí se abren muchas posibilidades para el aula porque cualquier tema que tengamos que enseñar se puede poner en diálogo con algún portal que ofrezca bases de datos para profundizar el abordaje didáctico con los y las alumnas: cuestiones de género, turismo, transporte, consumos culturales, derechos humanos, etc. En particular en este momento estoy trabajando con mis alumnos de nivel secundario en una propuesta que explora sus propias prácticas mediáticas y busca generar visualizaciones que permitan comparar la cantidad y calidad de los consumos culturales en diferentes redes: Instagram, Tik Tok, YouTube, Twitch, etc.
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¿En qué consiste ese proyecto de aula que mencionaste? Cuéntanos más. ¿Surgieron obstáculos a la hora de trabajar esta temática en el aula? ¿Cuáles?
Mariana Ferrarelli
Es un proyecto que pusimos en marcha en 2015 con la profe de matemática de una escuela donde yo era facilitadora digital. Ella trabajaba los temas de estadística y procesamiento de los datos, y yo aportaba nociones básicas de Excel y visualización de datos. Los alumnos tenían que completar una grilla en la cual daban cuenta de su consumo diario de medios digitales y redes sociales. Lo más difícil en este caso fue lograr contabilizar el tiempo efectivo de uso de las diferentes apps, algunos teléfonos permitían ver el consumo exacto en cada red y otros no. Entonces para algunos dispositivos descargamos Quality Time, una aplicación que sirve precisamente para registrar el uso del teléfono minuto a minuto. La sorpresa fue fulminante… porque varios creían (creíamos) que lo usaban mucho menos tiempo del que realmente decía el registro. En ese momento trabajamos con visualizaciones en Excel y Google Sheets, comparando características de cada una, diferencias, etc. Y también hicimos pósters y ejercicios analógicos en papel.
Para el proyecto que estamos atravesando ahora, la docente del aula soy yo y me asiste la profe de informática que además es licenciada en sistemas. En Sociología ya trabajamos métodos de investigación cualitativa y cuantitativa el año pasado; por ejemplo, con el mismo grupo hicimos encuestas sobre diversos temas (consumos de alcohol, uso de redes durante la pandemia, horas dedicadas a preparar exámenes, etc.). Ahora el desafío es trabajar con bases de datos abiertos a partir de una pregunta de investigación que nos proponemos explorar. El año pasado trabajamos con temáticas más asociadas a la adolescencia y puertas adentro del colegio. En cambio, este año la idea es avanzar sobre temas más generales y apoyarnos en los datos para conocer las diversas dimensiones de una misma problemática: medio ambiente, violencia de género, consumos culturales analógicos (cine, teatro, libros), etc. El principal obstáculo que encontré fue acceder a bases de datos que nos permitieran trabajar los temas y las preguntas que se planteaba cada grupo de estudiantes. Pero eso se resolvió rápidamente porque en la búsqueda de recursos, me topé con experiencias muy enriquecedoras y potentes que me ayudaron a imaginar mi propia propuesta y adaptarla a mi contexto y mis posibilidades.
mSchools
¿Qué hallazgos observaste en la implementación? ¿Qué recepción obtuviste de parte de los y las estudiantes cuando se abordó la temática en el aula?
Mariana Ferrarelli
Respecto de mi rol docente, me sirvió mucho pedir ayuda: me di cuenta del valor de ir en busca de los recursos y la gente que te puede ayudar, darte consejos, acercarte una lectura o compartir su propuesta. Yo, que me dedico a formar docentes y acompañarlos en sus clases y proyectos, ahora tenía que salir a buscar alguien que me apoyara en una nueva aventura. Y salió muy bien, logré conectarme con colegas maravillosos que aún me brindan el andamiaje que necesito para desarrollar el proyecto.
En cuanto al proceso que llevaron adelante los estudiantes, incluí una actividad metacognitiva al final para empezar una conversación sobre cómo les había resultado este nuevo enfoque que les proponía. Y lo que encontramos fue un fuerte sentido de autenticidad en la propuesta, la sensación de estar investigando temas del mundo real con herramientas del mundo real. Todo eso los acerca a su futuro universitario y laboral: el trabajo con bases de datos que se encuentran en páginas oficiales de diferentes organismos, la necesidad de trabajar en grupo y acordar pautas de trabajo con otros y otras, abordar un tema que surge de su propio interés.

Entrevistada

Mariana Ferrarelli

Mariana Ferrarelli es licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA) y Magíster en Metodología de la Investigación Científica (UNLa). Se desempeña como docente de grado y posgrado y es consultora tecnopedagógica en distintas instituciones donde diseña y acompaña proyectos digitales.
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Transformación educativa Entrevista

¿Cómo empezar a incorporar tecnología educativa desde cero?

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Corina Rogovsky es parte del equipo que coordina la integración de tecnología en la red La Salle Argentina, y, específicamente de la sede de Florida, en Buenos Aires, Argentina. Las escuelas de La Salle están presentes en 82 países y desde hace más de 100 años tienen sedes en Argentina. Proponen una metodología de aprendizaje que recrea la cultura del pensamiento y la formación continua de sus docentes.

En esta entrevista, Corina nos cuenta sobre su trabajo en la sede de Florida, donde asumió la tarea de organizar la incorporación de tecnología educativa desde cero y nos explicó qué estrategias eligió y qué recursos optimizó. Asimismo, nos comparte recursos y consejos para incorporar de forma estratégica y significativa tecnología educativa en escuelas.

Entrevistada

Corina Rogovsky

Coordina el Departamento de Innovación y Tecnología Educativa en la Organización La Salle y es coordinadora de Tecnología Educativa en la Escuela La Salle Florida.

Corina Rogovsky es Magister en Tecnología Educativa en la U.B.A. Licenciada en Ciencias de la Comunicación (U.B.A.), Especialista en Educación y Nuevas Tecnologías (FLACSO) y Especialista en Tecnología Educativa (U.B.A.). Maestra de hebreo, educadora no formal y asesora de instituciones educativas en temas de Tecnología Educativa. Es parte del Departamento de Innovación y Tecnología Educativa en la Organización La Salle y es coordinadora de Tecnología Educativa en la Escuela La Salle Florida.

En el Pent Flacso, está a cargo de la gestión pedagógica del Diploma Superior en Educación y Nuevas Tecnologías y es docente en el mismo proyecto. Miembro del equipo de investigación y autora de cursos y experiencias formativas. Docente en Maestrías UNC y Flacso Uruguay.
Coautora del libro Cómo enseñar a aprender. Educación, Innovación y Tecnología en tiempos de crisis.
Aprendizaje basado en juegos Entrevista

Francisco Albarello: «Conocer la cultura digital de nuestros estudiantes es el primer paso para lograr su atención»

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Francisco Albarello es doctor en Comunicación Social por la Universidad Austral, donde además es docente en la carrera de Comunicación. Sus clases se caracterizan por la gamificación y en esta entrevista nos cuenta sobre el valor que la “didáctica en vivo”, en palabras de Mariana Maggio, le brinda a los encuentros presenciales. Destaca cómo esta estrategia introduce una expectativa de interés y dota de una experiencia de disfrute al grupo y al docente. Profundiza sobre el rol que la tecnología tiene en la gamificación, reflexiona sobre cómo mejoró su propia experiencia desde que lleva adelante diversas estrategias de gamificación y concluye sobre los desafíos que conlleva esta transformación educativa.

¿Cuál es el valor que la gamificación le otorga a la presencialidad?

“¿Vale la pena presenciar una clase?”, se pregunta y responde Francisco Albarello y cuenta cómo esto lo interpela desde siempre y fundamentalmente después de la pandemia. Su respuesta la comparte citando palabras de Mariana Maggio sobre cómo lograr que la presencialidad sea un hecho irrepetible. 

Albarello destaca el disfrute como una propuesta didáctica y se propone recuperar el clima participativo de la clase a través de la gamificación. El aprendizaje basado en juegos, dirá, que inserta el interés y lo demuestra con una pregunta que se repite en sus aulas: “¿qué vamos a hacer hoy, profe?”.

¿Qué rol cumple la tecnología en la gamificación?

A través de algunos ejemplos, Albarello rescata lo colaborativo y lo participativo que logra la tecnología, además de la apropiación. 

¿Qué le aporta la gamificación como docente?

Sobre sus experiencias, no duda Albarello de que vale la pena hacer el esfuerzo, gracias a lo que la gamificación le aporta como docente: un lugar para estar siempre haciendo cosas distintas y una oportunidad para salir del tedio de la repetición.

¿Cuál es el mayor desafío en la gamificación?

El experto en gamificación responde con mucho criterio sobre los desafíos y habla de la necesidad de estar estar disponibles para acercar nuestras disciplinas a la cultura juvenil. 

Consejos para animarse a la gamificación en el aula

No existen recetas únicas ni fórmulas que te aseguren los resultados. Tus estudiantes valorarán tu disposición a acercarte a sus gustos y prácticas digitales. Clave: ¿Lograr la atención de tus alumnos o incorporar la gamificación en el aula? ¡Ambas!
No tengas miedo de experimentar, elige el mejor grupo que tengas ese año y prueba”. Clave: Prestar atención a sus devoluciones.
Desarrolla una buena propuesta de adaptación de la gamificación a los contenidos curriculares y los objetivos de la materia. La propuesta debe estar contextualizada y la didáctica debe tener sentido con tus objetivos. Clave: No caer en un uso expositivo de los videojuegos.
Las propuestas de gamificación no excluyen a las propuestas más expositivas, sino que se retroalimentan y complementan. ¡Y vas a ver que tus estudiantes participarán más de las expositivas!. Clave: Lograrás que tus estudiantes salgan de la apatía, renueven la motivación y el entusiasmo en la escuela.
Conocer la cultura digital de nuestros estudiantes es el primer paso para lograr su atención. Clave: Transformar las tecnologías de la distracción en el uso pedagógico de las tecnologías para lograr su participación.
¡Un último desafío! Transformar la forma en cómo evaluamos. Clave: el método tradicional de reproducción de contenidos vistos ha caducado.
Educación Emocional Entrevista

Eva Bach: «Sin salud emocional no hay salud, bienestar ni rendimiento»

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Eva Bach es una de las pioneras en la introducción de la educación emocional en los ámbitos educativo y familiar en Cataluña y en algunas otras comunidades autónomas del Estado Español. 

Maestra, formadora de formadores y escritora, es especialista en desarrollo personal, inteligencia emocional, comunicación y relaciones interpersonales.

Desde mSchools conversamos con Eva sobre la importancia de la educación socioemocional:

La importancia de la educación socioemocional

mSchools
Eva, ¿de dónde venimos en educación?
Eva Bach Cobacho
Venimos de una educación que ha priorizado, y todavía prioriza, la razón por encima de la emoción; el saber y el conocimiento por encima del sentir y la sensibilidad. Fomentamos el logro y los hitos o motivaciones externas y desatendemos las necesidades, los sentimientos y el bienestar interno. Es un error grande y grave porque los títulos colgados en las paredes no sirven de mucho cuando la adversidad nos toca la puerta, o cuando tenemos un batacazo colectivo como con la actual pandemia, o cuando sufrimos crisis personales o conflictos de relación. Las neurociencias han demostrado que tener un Coeficiente Intelectual (IQ)alto, una mente privilegiada o una trayectoria académica brillante no garantiza “el éxito” en la vida, entendiendo por éxito una vida vivida con sentido, con equilibrio y bienestar personal y social. Y al revés, que no tener unos buenos resultados académicos no determina que seamos infelices o que no nos hayamos en la vida.
mSchools
¿Y dónde estamos ahora?
Eva Bach Cobacho
Por más que las evidencias científicas nos muestren que es tan importante aprender a pensar y a razonar adecuadamente como aprender a sentir inteligentemente, a menudo seguimos educando como si no lo supiéramos. Nos faltan conocimientos y conciencia de lo que en realidad representan las emociones y sobre cómo abordarlas, muchas veces tampoco se tiene la suficiente madurez emocional. El miedo al autoconocimiento, sumado a una carencia de sensibilidad y/o de autorresponsabilidad al respecto, nos impiden hacer la apuesta que hace falta para la educación emocional. Cuando a pesar de todo somos capaces de hacerla, a menudo nos fallan los “cómos” “por qués” no disponemos de los procedimientos y recursos adecuados. Nos hace falta información, sensibilización y formación, no solo en un sentido profesional y psicopedagógico, también es indispensable un crecimiento emocional personal.
mSchools
Según tus conocimientos y tu experiencia, ¿Por qué es necesaria la educación socioemocional?
Eva Bach Cobacho
Hay evidencias suficientes de que la educación emocional favorece el desarrollo integral, la salud psíquica y física, el autoconocimiento, la autoestima, la empatía, la mejora de la vida personal y las relaciones con las otras personas. También ayuda a prevenir la violencia y las conductas de riesgo, promueve el bienestar personal y social, contribuye a la creación de climas o ambientes de grupo más positivos y cohesionados y, mucha atención, mejora el aprendizaje y el rendimiento académico. Esto pasa en todas las etapas vitales y educativas o grupos etarios.
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¿Qué condiciones se necesitan para lograrla?
Eva Bach Cobacho
Lógicamente, hay unos requisitos básicos para que estos resultados se produzcan y se mantengan, como por ejemplo la continuidad en el tiempo de las iniciativas y programas y su evaluación, la formación del profesorado y de los agentes educativos encargados de su implementación, también la implicación y apoyo desde todos los ámbitos, el familiar y lo socio comunitario especialmente, además del escolar. Tiene que involucrarse toda la comunidad educativa, incidiendo ena equipos directivos, administraciones educativas y sobre todo las familias. También es central la metodología empleada en la elaboración de los programas y actividades.
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¿Qué pasa si no involucramos las emociones en la educación?
Eva Bach Cobacho
La educación emocional es indispensable porque sin salud emocional no hay salud, bienestar ni rendimiento. Una persona emocionalmente bloqueada está emocionalmente anulada, como dice el médico español Mario Alonso. Hay evidencias de que el máximo rendimiento se da con un nivel de activación emocional medio. Si no hay emociones, no hay motivación ni rendimiento. Si hay exceso de emociones, si la persona está sobrepasada por las emociones, tampoco hay rendimiento. Los trabajos del profesor de psicología Mihály Csíkszentmihályi mostraron que el mejor rendimiento se logra en los denominados estados de flujo. Son estados en los que se hace un esfuerzo pero no se lo vive como tal porque las emociones están en armonía, en su medida justa, acompañando y reforzando sin estorbar.
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¿Cuáles son las competencias socioemocionales básicas del profesorado para convertirse en un educador emocionalmente competente?
Eva Bach Cobacho
La competencia socioemocional del profesorado, igual que la de las familias, no puede ser opcional. Es algo inexcusable por responsabilidad moral y social, ya que la primera clave de la madurez emocional de los niños y niñas y de los chicos y chicas es la madurez emocional de sus personas adultas de referencia.
Tengamos presente que hacemos educación emocional siempre, aunque no la hagamos formalmente o intencionadamente. En la educación hay transmisión emocional siempre, ya sea explícita o implícita, sana o insana. Esto es porque hay dos tipos de educación emocional: la curricular, que se hace en horarios establecidos y con programas formales, y la relacional, que se hace a toda hora sin necesidad de programas, por contacto, por ósmosis. El mejor programa de educación emocional del mundo puede fallar por incompetencia socioemocional de quien lo aplica.
Las competencias socioemocionales básicas del profesorado gravitan alrededor de los tres grandes ejes de la competencia emocional, solo que, en su caso, llevando su aplicación al aula:
- Dimensión intrapersonal: sentirse bien consigo mismo/a, con las emociones propias y la manera de sentir. Aplicado en el aula supone, entre otros, saber identificar, expresar, contener y/o transformar adecuadamente sus emociones o estados emocionales, de tal manera que evite proyectarlos o transferirlos sobre el grupo de alumnos.
- Dimensión interpersonal: disponer de unas buenas habilidades relacionales y de comunicación, sentirse bien con las otras personas y que las otras personas se sientan bien con nosotros. Aplicado en el aula supone, entre otros: practicar una comunicación educativa emocionalmente resonante, empatizar y tener cura de la autoestima del alumnado, sintonizar emocionalmente con el grupo, mantener el propio centro, saber ver e impulsar talentos y potencialidades individuales y grupales, y saber identificar, expresar, contener y transformar emociones y estados emocionales grupales. O al menos, no agravarlos con los propios.
- Dimensión éticosocial o ecosocial: dejar una impronta emocional positiva en nuestro paso, contribuir a la salud y sostenibilidad emocional global a través de nuestra tarea, acción y presencia en el mundo. Aplicado en el aula supone, entre otros, que lo que somos como personas sostenga, refuerce y oriente a buen puerto lo que hacemos como profesionales, así como la capacidad de contagiar emociones agradables en el contexto educativo en general y de crear climas educativos positivos, motivadores, potenciadores y generativos.
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¿Cuáles son las competencias o conceptos fundamentales para una educación socioemocional?
Eva Bach Cobacho
Estos ejes incluyen competencias como por ejemplo las siguientes: autoconocimiento, autoconciencia y autorregulación emocional y conductual, autoestima, empatía, asertividad, vinculación afectiva, resiliencia, automotivación, trabajo en equipo, gestión constructiva de conflictos, mirada apreciativa y posibilista, comunicación afectiva y efectiva, gratitud, paz interior, etc. Estas competencias son la base del bienestar docente y cabe atender cuatro grandes ámbitos para su desarrollo: Afectividad saludable; Crecimiento emocional; Pensamiento complejo; y el Optimismo vital y pedagógico
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Para acabar Eva, Jaume Funes, en el prólogo del libro coescrito con Montse Jiménez, ‘Madres y padres influencers’ (Ed. Grijalbo, 2019), plantea la pregunta de ¿cómo tenemos que seguir educando inmersos en nuevas realidades, ya que queramos o no, educamos adolescentes digitales que conviven a la vez en dimensiones virtuales y presenciales?.
Eva Bach Cobacho
Tenemos que hacer un esfuerzo de readaptación constante a un mundo cambiante y complejo como el nuestro, escuchar más a las y los jóvenes y no solo enseñarles sino dejarnos enseñar también por ellos y ellas a veces.
Focalizamos la innovación y la motivación en el currículum, y hay una cosa esencial que continúa sin ser mirada y atendida cómo corresponde: la Vida, en mayúsculas, lo que pasa dentro de las personas y entre las personas, lo que nos mueve en el vivir cotidiano y en las interacciones con los otros y el mundo.
Disponer de inteligencia emocional y de habilidades sociales son dos de los grandes requisitos del éxito laboral actual y de un futuro cada vez más robotizado. Nos tenemos que plantear cómo hacerlo para desarrollar también nosotros, no solo los chicos y chicas, este tipo de competencias globales transversales que nos mejoran como profesionales y como personas. Y esto pasará seguramente por redefinir los entornos de aprendizaje. Cambiar esto puede querer decir romper con ciertas rigideces de la cultura escolar todavía presentes en algunos ámbitos. Si no, la brecha entre las cuatro paredes del aula y la realidad exterior será cada vez más grande.
En referencia a educar adolescentes digitales, que conviven en dimensiones virtuales y presenciales a la vez, hablamos de la necesidad de educar en valores híbridos, que surgen de trascender y fusionar dualidades que han sido claramente disociadas, cuando no contrapuestas. Es la era de las simbiosis entre conceptos, entes, actitudes y capacidades que ya no pueden funcionar solas. Presencial y virtual, neuroeducación, razón y emoción, homo sapiens y homo sentiens, información-biología-sociedad con tecnología, escuela y empresa, personas y robots, inteligencia humana y algoritmos, realidad aumentada y realidad física… Dice el filósofo francés Edgar Morin que tenemos que sustituir el pensamiento que aísla y separa por el pensamiento que distingue y conecta.

Autora

Eva Bach Cobacho

Eva Bach es una de las pioneras en la introducción de la educación emocional y el crecimiento personal en los ámbitos educativo y familiar en Cataluña y en otras Comunidades Autónomas del Estado Español. Le apasionan la educación y las relaciones humanas, trabaja para desarrollar nuevas formas de comunicación que abran los corazones, que resulten balsámicas y tranquilizadoras, que favorezcan una comprensión más profunda de uno mismo y de los otros, y que extraigan lo mejor de cada ser humano para ponerlo al servicio de un buen futuro personal y colectivo.
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