Inteligencia Artificial Artículo

Reimaginar las transformaciones digitales

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El diseño participativo (DP) es una poderosa metodología que puede aplicarse para reimaginar el proceso de digitalización, poner en primer plano las consideraciones éticas y favorecer la inclusión de actores múltiples y personas diversas en todas las fases del proceso. Desde sus orígenes en la década de 1970 en el ámbito laboral, el DP buscó democratizar el poder y la toma de decisiones, empoderando a trabajadores, comunidades y personas y convirtiéndolos en diseñadores. Es decir, empoderando a todas las personas, independientemente de su formación y expertise, para que sean  agentes creativos capaces de idear, planificar y prototipar servicios, objetos, espacios y herramientas. A veces llamado codiseño, otras veces cocreación, el DP es un enfoque radical hacia el trabajo con comunidades que fomenta el diálogo, la cooperación y las relaciones horizontales. En medio de las múltiples presiones para implementar sistemas TIC y basados en datos en todas las dimensiones de la vida humana y de la sociedad, el DP ofrece una serie de herramientas, protocolos y técnicas que pueden facilitar procesos más horizontales y participativos en los que se encuentren voces y perspectivas diversas para trabajar en la implementación de nuevas infraestructuras tecnológicas, servicios y productos.     

El año pasado ofrecí dos talleres virtuales sobre DP a dos grupos de estudiantes internacionales de posgrado de distintas partes del mundo y con formaciones disciplinarias diversas. Los talleres formaban parte de dos clínicas de investigación organizadas por el Berkman Klein Center for Internet & Society (Política de IA con la Ciudad de Helsinki) y el Digital Asia Hub (Ciudades, Digitalización y Ética) y respaldadas por la iniciativa Ethics of Digitalization. Dicha iniciativa consiste en una serie de programas educativos (principalmente sprints de investigación y clínicas) desarrollados por la Global Network of Internet and Society Research Centers (NoC) con el fin de promover el diálogo y la acción en la intersección de la ciencia, la política, la economía digital y la sociedad civil, y de contribuir a llevar la ética y los principios de gobernanza de la IA a la práctica. Estos programas educativos transdisciplinarios adoptan valores como transparencia, networking, interactividad, colaboración, diálogo y participación, por lo que han resultado innovadores y transformadores, ya que reúnen un grupo diverso de estudiantes de diferentes entornos y los conectan con académicos, emprendedores, hacedores de políticas, diseñadores y expertos de sectores múltiples. 

Los talleres de DP combinaban teoría y práctica y proporcionaban a los participantes fundamentos metodológicos básicos, ejemplos de DP en acción y una muestra de herramientas y técnicas que podían aplicarse inmediatamente a través de ejercicios prácticos. Incluían presentaciones cortas, debates y ejercicios colaborativos grupales (por ej. mapeo de ecosistemas, mapas persona, ficción especulativa). Alineados con los objetivos del aprendizaje experiencial, los talleres permitieron a los estudiantes pensar y aplicar la metodología de DP para resolver problemas reales de gobernanza y ética que enfrentan las ciudades del mundo en la actualidad o en un futuro cercano. Por ejemplo, en la Clínica de Investigación de Políticas de IA se abordó el problema de reimaginar la gobernanza de un sistema de IA destinado a apoyar el aprendizaje, el bienestar y la permanencia estudiantil en las escuelas de formación profesional de Helsinki, y se reconsideraron estrategias y herramientas para hacerlo de forma más inclusiva, transparente, confiable y participativa. 

A medida que las ciudades del mundo se manejan cada vez más por digitalización y datos, es fundamental desarrollar estrategias para llevar la ética a la práctica. Es decir, no solamente reconocer los principios éticos, sino también comenzar a aplicarlos en el diseño y la implementación reales de los sistemas basados en datos. La metodología del DP aporta protocolos, herramientas y técnicas que pueden ser útiles para eso. Su mayor ventaja, comparada con otras metodologías, es que dados sus fundamentos éticos y políticos, el DP favorece un enfoque inclusivo radical en el que todas las fases del proceso de diseño (empatizar, investigar, conectar, definir, idear, prototipar, probar juegos) se hacen no solo para las personas sino con las personas. 

Más precisamente, el DP es un enfoque que debe incluir en el proceso a todos los actores y posibles usuarios del servicio, producto u objeto. Sin duda, un enfoque tan inclusivo y democrático conlleva limitaciones y problemas, sobre todo el problema de la organización de grupos diversos y de la necesidad de tiempo y espacio para planificar, encontrarse y debatir. No se trata de la metodología más eficiente en cuanto a la rapidez, y va en la dirección opuesta a muchas de las metodologías que usan los emprendedores y hacedores de políticas para llevar a cabo implementaciones rápidas, alterar y desarmar las cosas rápidamente. 

Como preparación previa a los talleres, compartí la siguiente lista de referencias:

Una muestra de herramientas y técnicas de DP

También seleccioné y compartí una muestra de herramientas y técnicas de diseño participativo disponibles en la web. La cantidad de herramientas puede resultar abrumadora, pero afortunadamente hay varios proyectos y sitios en donde están organizadas y presentadas como guías didácticas y tutoriales.  

Del Auckland Co-Lab https://www.aucklandco-lab.nz/resources

Del Community-led design wiki

Autor

Andres Lombana-Bermudez

Es profesor de comunicación en la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia) e investigador asociado al centro ISUR de la Universidad del Rosario y al Centro Berkman Klein para la Internet y la Sociedad de la Universidad de Harvard. Es co-fundador de Sciente-Lab y co-dirige el equipo de educación de Clubes de Ciencia-Colombia.
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